Unas horas mas tarde se presenta en Thaï Garden todo un ejercito de policías para constatar la queja “por ruidos” que nos habían puesto, probablemente no sólo los vecinos sino el barrio entero. Nervioso, me precipito a la entrada creando una barrera humana, que en realidad era yo solo, para impedir que subieran a la planta de arriba dónde la fiesta de fin de rodaje estaba en su momento de mayor esplendor.

Les trato de explicar a los agentes muy educadamente que estamos celebrando una fiesta de fin de rodaje y que en ese preciso momento el director está en pleno discurso, motivo por el cual les ruego que no suban para no interrumpirle… La mirada incrédula del oficial lo decía todo…. Tuve claro que iban a subir a comprobarlo… Y efectivamente, así fue.

Mientras se organizaban para la inspección yo no podía estar más nervioso ya que la música se escuchaba alto y claro desde la entrada del restaurante… Tenía que hacer algo para evitar el desastre que se avecinaba y decido subir a lo Pájaro Loco para evitar daños mayores…

Una vez arriba me abalanzo sobre Juan y le ordeno, “¡Apaga INMEDIATAMENTE!”. A continuación, me precipito sobre Pedro y le imploro, “Toma el micrófono y habla bien alto como si estuvieras dando un discurso… Da igual de qué …. ¡TÚ HABLA! … Está subiendo la Poli y me van a clausurar el local!”. 

Acto seguido , entra todo el cuerpo policial y efectivamente…. Se encuentran a Pedro Almodóvar, dirigiéndose a todo su equipo … mientras mira de soslayo a la policía y continúa su discurso. El jefe de la policía se dirige a mí con la misma mirada incrédula de antes y me dice: “No me lo creo… pero su movida merece premio” … “Vámonos chicos” ordena en voz alta. A continuación, un tenso silencio de 3 minutos y … la fiesta continua.   

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